El dilema es claro, común y doloroso: ¿Qué hacer con un colaborador leal, pero de desempeño deficiente? ¿Qué es más importante, la lealtad o la eficacia?
El caso clásico normalmente muestra lealtad al líder o a la familia; lleva años en la empresa, pero presenta un bajo desempeño. La decisión o la falta de decisión manda un mensaje claro. Se debe priorizar la lealtad o el desempeño. Con esto se define el tipo de organización que el líder quiere construir.
Primero, ¿cuáles son las posibles causas del bajo desempeño? Una situación muy común en startups y empresas familiares es el crecimiento de la empresa: los problemas se vuelven cada vez más complejos y el colaborador no puede crecer con la empresa; no tiene las habilidades necesarias para esta nueva etapa. A veces, por necesidad, se ubica a la persona de modo que surja un problema de rol. La persona no está preparada para ese puesto.
Dependiendo del diagnóstico, el líder puede seguir tres caminos:
- Desarrollar
Si la persona tiene potencial, se le puede capacitar para el puesto; se le puede poner en un plan de acompañamiento siempre con objetivos claros y manteniendo una comunicación abierta. El plan debe incluir métricas y un plazo fijo.
- Reubicar
Si la persona tiene capacidad y la actitud adecuada, se le puede trasladar a un puesto más acorde con sus habilidades. También se pueden ajustar las responsabilidades, ya que muchas veces en las empresas familiares los puestos tienen múltiples funciones.
- Separar con dignidad
Cuando se intentaron todas las posibilidades y no llegaron los resultados, solo queda la desvinculación. La separación debe hacerse con claridad y respeto reconociendo la historia y la lealtad. De preferencia, apoyar la transición a otra empresa. Si todo se hace con empatía, la decisión, lejos de afectarla, fortalece la cultura.
El riesgo de no actuar es muy grande. Al ver la falta de resultados, el equipo pierde confianza, se institucionaliza la mediocridad (se vale no dar resultados) y el líder pierde autoridad moral.
Esto nos lleva al rol del líder, quien define los estándares de la empresa, qué significa contribuir, qué se reconoce, qué se tolera y qué se corrige. Cada decisión del líder va construyendo la cultura.
Eventualmente habrá que tomar decisiones. Las organizaciones no sufren por decisiones difíciles; se deterioran principalmente por evitar tomarlas.
Y tú, ¿estás sosteniendo a alguien por su lealtad?
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