Al principio de mi carrera profesional (no hace tanto tiempo), el cambio era un fenómeno gradual, lineal y predecible.

La planeación no era más que una proyección lineal. Apenas empezaban las grandes computadoras. Los fenómenos sociales, como la primavera de mayo y la revuelta de octubre del 68, aparecían y luego se eclipsaban. Solo la Guerra de Vietnam dejó una secuela importante en Norteamérica.

La capacidad humana, entonces, permitía absorber los cambios y procesar la información a buen ritmo; las organizaciones podían adaptarse y los consumidores estaban satisfechos con unas cuantas opciones.

Pero en los últimos años el cambio se aceleró. La humanidad entró en una fase diferente: la aceleración permanente del cambio.

Las causas son muy profundas: la hiperdigitalización de la economía, las nuevas tecnologías que coinciden en el mercado, la presión competitiva dentro de los países y la competencia masiva de los productos chinos y, ahora, de sus tecnologías como DeepSeek.

Las empresas se enfrentan a la velocidad en la práctica, con decisiones sobre cómo desarrollarse internamente o aliarse con alguien que complemente sus capacidades, algo necesario si quieren permanecer relevantes. Deben definir cómo adaptar la oferta de valor a las nuevas necesidades de los clientes. VW, por ejemplo, se está aliando con fabricantes chinos de autos eléctricos, sus competidores, para sobrevivir y acceder a las tecnologías que estos han desarrollado.

Según Kurzwell, la tecnología evoluciona exponencialmente y esto en las épocas recientes se ha filtrado a todos los sectores. Mientras la capacidad humana de adaptación sigue siendo lineal. La economía está pasando de ser definida por factores físicos, como la tierra o la manufactura, a ser dominada ahora por factores informacionales, lo que comprime los ciclos de desarrollo.

Otras consecuencias que las empresas están experimentando son la desaparición de las barreras de entrada; por ejemplo, las fintech como NuBank, Plata y muchas otras están captando nuevos clientes e invadiendo el lugar que tradicionalmente ocupaban los grandes bancos en México y Brasil.

El trabajo de las empresas para lograr una ventaja competitiva debe repetirse constantemente, ya que esta ventaja es transitoria ante la aparición de nuevos factores tecnológicos o disruptores de la industria.

Y si te sientes abrumado por la cantidad de alternativas y posibilidades, estás en buen camino. Una frase popular en el entorno de los negocios es: “Si no estás confundido, no tienes idea de lo que está pasando”.

Y, sobre este panorama, llegó la inteligencia artificial, con ciclos de avance de 12 a 18 meses. Y el cambio llegó a niveles insospechados de velocidad y aceleración.

Y tú, ¿cómo estás manejando el cambio? ¿O estás simplemente escondido a ver si se pasa?