Para construir una estrategia personal se necesitan primero los cimientos sobre los cuales descansará todo el andamiaje que traducirá las acciones en una vida con sentido, exitosa y generosa.

Estos cimientos en nuestra experiencia tienen tres pilares que definen el rumbo: la visión de largo plazo, el propósito y el sentido de vida son los elementos que constituyen una guía y generan la motivación necesaria para lograr las metas en la vida.

La visión de futuro o visión de largo plazo es una declaración de cómo vemos nuestra vida a futuro, típicamente a cinco o diez años, esto incluye lo que quieres lograr y cómo quieres vivir tu vida.

El propósito consiste en decantar la intención o meta que uno se fija para la vida.  Implica establecer cómo usar los talentos y habilidades para cambiar al mundo o servir a los demás.

El sentido de vida es un resumen de nuestra comprensión general y profunda de la vida, describimos el significado de la vida propia.

Estos tres pilares constituyen un proceso de definición, vivencia e implementación, reflexión y ajuste continuos. Se trata de una película que actualiza el storyboard conforme vamos filmando nuestra existencia.

Algunos autores consideran estos elementos: visión, propósito y sentido como una foto instantánea, pero la velocidad del cambio en la vida actual nos ha llevado a actualizar los tres de manera habitual, tan frecuentemente como va cambiando la vida.

El proyecto de tomar acción e iniciar la construcción de los elementos de rumbo de la estrategia personal, implementarlos y actualizarlos continuamente requieren al menos tres procesos:

  1. Introspección continua. Examen personal para saber en dónde estamos parados, qué está avanzando y qué se detiene y por qué causas.
  2. Esto es lo contrario a vivir en piloto automático. Se busca conocerse a profundidad: fortalezas y debilidades para encaminar los esfuerzos de definición e implementación de los elementos de rumbo. Se trata de vivir el presente.
  3. Acciones intencionadas o dirigidas. Son todo aquello necesario para llevar a la realidad de forma decidida lo conceptualizado y diseñado en las primeras etapas del proceso.

Los tres elementos para iniciar tu proceso de definición de rumbo en tu estrategia personal se construyen con lo que eres hoy: tus antecedentes, vivencias, experiencias y conocimientos que extraes de la introspección y autoconciencia.

En próximos newsletters trataremos las bases para construir o actualizar cada uno de los tres pilares personales.