Todo líder de negocios sabe que debe invertir en él mismo. Invertimos en la empresa para arrancar y crecer, invertimos en instrumentos para asegurar el futuro. Así debemos invertir estratégicamente en el activo más valioso y duradero: uno mismo.

Invertir es indispensable para adquirir conocimientos diferentes y ofrecer al mercado propuestas variadas y ricas. Cada nuevo aprendizaje debe ser novedoso, útil, que alcance nuevas profundidades y atienda necesidades esenciales, que sea de beneficio para nuestros stakeholders y abone a nuestro crecimiento personal.

Invertir en nosotros implica aprender a reconocer a alta velocidad la dinámica de la tecnología, comprender la inestabilidad económica y los cambios en los patrones sociales.

Invertir en nosotros, además del dinero, significa dedicar tiempo para leer, ver los videos adecuados y añadir esfuerzo para profundizar en saber y no sólo tener familiaridad con los temas.

La pregunta es: ¿qué aprender? Hay que ser muy selectivos al escoger qué nos conviene aprender para crecer como personas. Por ejemplo, dentro del infinito del conocimiento existen los videos de YouTube y TED, los libros (en Amazon hay alrededor de 100,000 libros sobre Liderazgo), los cursos, etc. El enfoque es aprender sobre negocios actuales y del futuro, cómo funciona actualmente invertir en el patrimonio, adquirir nuevas habilidades, desarrollo mental, espiritual y emocional. Invertir tiempo al networking, a la salud física.

Dedicarle atención a los pasatiempos que enriquecen, como al gusto por algún instrumento musical o al arte. Aprender las habilidades de la nueva época, inteligencia artificial, usar softwares, la creatividad y solución de problemas, storytelling e innovación. Y por supuesto, viajar.

No se puede saber de todo o cambiar todo a la vez, los planes de auto inversión sería adecuado plantearlos a tres años, revisando y añadiendo cada seis meses. Claro hay que ser muy cuidadoso con lo que queremos invertir. Usar técnicas modernas para auto diagnosticarnos o buscar ayuda para conocernos muy bien y saber cómo aprendemos. Definir quién puede guiar en la selva del conocimiento disponible: un guía, un coach o una comunidad.

¿Cuál es la rentabilidad de la auto inversión? Además de desempeñar mejor el rol actual y los del futuro, ganamos en adaptabilidad, resiliencia y propósito. Ganamos en confianza para enfrentar e inventar los nuevos retos.

Y tú, ¿cómo inviertes en ti mismo? ¿Tienes un plan y lo sigues?